Blog sobre gatos

08 Jun La princesa de la nariz de fresa y los ojos turquesas

Cuando la vi por primera vez no parecía una princesa. No tenía un reino, ni súbditos, ni una cama acolchada, ni comida buena, ni calor, ni cariño… Solo tenía un amigo, un gato pequeño y asustadizo. Dormían juntos para darse calor y porque solo se tenían el uno al otro.

Su pelo era áspero, de tres colores: amarillo, negro y blanco. El blanco estaba sucio, el negro no brillaba con la luz de la luna y el amarillo no brillaba con la luz del sol. Sus ojos turquesas estaban escondidos detrás de una cascada de legañas y su redonda cara no se podía percibir debido a su delgadez. Era una princesa pero ella no lo sabía. UXOA-ANTES-DESPUES-OK

Su suerte cambió una mañana de invierno. Hacía mucho frío cuando la vi, a ella y a ese gato pequeño y asustadizo y decidí darle un reino y calor y buena comida y su mundo y ella cambiaron. Era como una Cenicienta de Disney.

Su cara empezó a ser más redonda y su patas más robustas, su pelo era más suave que acariciar un algodón y más suave incluso que la primera caricia del sol cuando te pones manga corta por primera vez después de un duro invierno. Sus ojos eran turquesas y su nariz era de fresa. Cuando caminaba parecía que lo hacia sobre una nube, elegante y curiosa con la cabeza y las orejas altas.

Le encantaba mirar por la ventana a los pajaritos, oler las nubes y escuchar el viento. Y entonces cerraba sus ojos turquesas y se entregaba al descanso y ya no soñaba nada porque sus sueños ya se habían hecho realidad. Tenía todo lo que necesitaba. DSC_0036 (2)

Uxoa tenía seis meses cuando entró en mi vida. No era un gato que llamara excesivamente la atención. Como ella muchos, muchísimos gatos más, que por desgracia, nunca llegan a convertirse en príncipes y princesas. Con este post quiero concienciar de la importancia de adoptar, ella cambió mi vida pero yo cambié mucho más la suya. Era una gatita de la calle, desconfiada y sucia. ¿Salve su vida? Puede, yo quiero pensar que si los gatos tienen siete vidas yo le di una octava.

Uxoa es muy agradecida y mimosa, a punto de cumplir cuatro años, ya no se acuerda de que vivió en la calle, no es desconfiada y está limpia. Vive feliz.

Si estás pensando en adoptar, hoy te recomiendo la protectora de Rivanimal, una asociación de Rivas, en Madrid, para la protección animal.

5 Comments

Post A Comment