07 Jun ¡Nos vamos de vacaciones!

Llega el verano y las vacaciones están a la vuelta de la esquina ¿Qué hacemos con nuestro pequeño compañero? Existen varias opciones: desde encasquetarle el felino a un amigo o familiar comprensivo, llevarlo a un hotel para mascotas o guardería y meterlo en la maleta, no de forma literal.

Si queremos viajar con el hay que saber que el gato es un animal de costumbres, no le gusta salir de su ambiente y es muy probable que los primeros días esté estresado. Cuando Lula llegó a casa se pasó tres días detrás de la taza del váter escondida.

Con el calor, se tiende a dejar abiertas las ventanas o la puerta de la terraza. Hay que tener mucho cuidado para evitar que el gato se escape.

Antes de reservar tendrás que cerciorarte de que el hotel en el que te quieres alojar admite mascotas. En el caso de los gatos no, pero si tienes un perrete y quieres que viva las vacaciones como tu, al fresco hay opción de hoteles que incluyen ¡Piscina para perros! Menudo lujo.

Hoteles de cinco estrellas

Las residencias felinas son la opción cuando no tienes a nadie que cuide de tu felino y cuando no te lo puedes llevar de vacaciones. Cuestan de media unos doce euros aunque los precios oscilan dependiendo del lugar.

Jonsy ha pasado varios veranos en residencias felinas. A la primera que la llevamos no volvió porque acabó cogiendo pulguitas y en las otras… Pues hay residencias y residencias porque si son como esta ¡Quién fuese gato para venir aquí de vacaciones! Después seguro que ya no quieren volver. Buenos son ellos.

Con Jonsy no tuvimos buenas experiencias. Ella lo pasaba fatal, no comía los primeros días y no se dejaba tocar y lo de las pulgas fue lo peor, ahora se queda con la amama (abuela) a quien maneja a su antojo y tiene ‘acojonada’. Antes se estresaba más ahora ya se ha acostumbrado aunque cuando volvemos a casa ella se hace la interesante, como enfadada por haberla dejado, es que Jonsy es muy Jonsy.

Guarderías gatunas

Son la otra opción a los hoteles y el precio es similar. La diferencia es que están en una casa particular. Puede que convivan con más gatos o no y sus necesidades están cubiertas igual que en una residencia. La principal diferencia que veo yo es que el estar en un domicilio tienen más libertad de movimientos. En las residencias a no ser que tengan un habitáculo muy grande están en jaulas. Sólo conozco la guardería de la asociación Nueva Vida Adopciones Madrid.

Con San amigo y San familiar

Son aquellas personas que cuidan de nuestros amigos, aunque en el fondo están deseando que llegue el periodo vacacional para volver a juntarse. Este verano será la primera vez que me separe de Aingeru y Uxoa que se van junto con Lisa a casa de un amante gatuno compañero de trabajo que además ya convive con otros dos felinos. ¡Se lo va a pasar pipa o se va a volver loco con los cinco gatos!

Alternativas hay para nuestros amigos y si nosotros buscamos lo mejor dentro de nuestras posibilidades también debemos buscar lo mejor para ellos.

¡Hasta el próximo maullido!

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