Blog sobre gatos

07 Sep ¿Tienes un ‘gato-perro’? Enhorabuena: le ha tocado un gato dependiente

 

Hola me llamo Aingeru y soy un gato dependiente ¡Hola Aingeru! Sí, Aingeru es un gato dependiente aunque tiene dos amiguitas con las que jugar. No hago sino poner un pie en el suelo por las mañanas y ya está ahí maullando y frotándose contra mi pierna, solo quiere que le coja en brazos y le de un par de besos.

Aunque siempre hablamos de que los gatos son independientes, existen los llamados ‘gatos perro’ que siguen a su humano por toda la casa y le esperan tras la puerta cuando está en el baño. DSC_0245 (2)

Los gatos crean lazos muy fuertes con su humano de amistad y lealtad. En el caso de Aingeru, me costó un año entero ganarme su confianza. Suele ocurrir con gatos que son asustadizos o nerviosos. Esta dependencia no la tiene que mostrar solo ante un miembro de la familia, puede ampliar su círculo hacia otras personas con las que conviva.

Los gatos que no han estado con la madre el tiempo suficiente o los que han vivido siempre con alguien tienden a ser animales más dependientes y también a la obesidad.

Al igual que muchas personas que comen cuando sufren ansiedad, los gatos pueden llegar a comer más para sobrellevar que el humano no está en casa o los temores a ser abandonados. Aingeru un poco ‘potolito’ ya está, debo reconocerlo por mal que me pese.DSC_0006 (2)

Otras conductas típicas de gatos dependientes es orinarse o hacer caca justo antes de que salgas de casa, tirar la tierra de las macetas cuando no estás o maullar detrás de la puerta cada vez que sales. Por suerte, los problemas que Aingeru tuvo con la caca no tenían que ver con la dependencia y lo que hace cuando me voy de casa es abrir las puertas de los armarios del salón de forma que cuando llego parece una escena más propia de ‘El Sexto Sentido’.

Una forma de evitarlo es traer otro gatito a casa para que tenga con quien jugar y no dependa tanto del humano. En nuestro caso, es inviable porque ya somos tres. Aingeru en puff

Evita la ‘mamitis’

-No dejes que haga siempre lo que el quiera. No le cojas en brazos siempre que te lo pida, sé cariñoso pero en su justa medida.
-No dejes que te acompañe al baño y dale un espacio para que pueda dormir, jugar y sentirse a gusto en soledad.
-No le trates como a un humano. Los gatos son gatos y los gatos gatos son. Si hace algo mal, castígale pero NUNCA LE PEGUES. Quítale los premios cuando haga algo mal y dáselos cuando se porte bien.

Y sobre todo, no te doblegues ni dejes que te haga chantaje. Los gatos son muy listos y saben mirarte con esos ojos de cordero degollado que parece que tienen súper poderes para que hagamos todo lo que ellos quieren.

Ay Aingeru, tenemos un largo camino por delante…

4 Comments
  • Marta (@mherraiz3312)
    Posted at 18:44h, 07 septiembre Responder

    Una mezcla de gato y perro ya me gustaria, pero igualmente quiero a mi arisco y adorable peludin 😉

  • Yuriko Sosa
    Posted at 19:38h, 10 septiembre Responder

    Solía tener una gatita con esas características. Tiene sus pro y contras pero siendo positivos combinada lo mejor de ambas especies :) #CatLoverForever

  • VicentBorriana
    Posted at 10:25h, 17 enero Responder

    Es muy fácil decir que hay que tratarle como un gato pero cuando te pone esos ojos lastimeros, agacha la cabeza y comienza su serie de maullidos temblorosos como si le estuvieran arrancando el corazón yo te puedo asegurar que es imposible no acceder a sus pretensiones
    Nuestra Cora es… no diría yo un gato-perro, más bien un gato-niño, ha aprendido a dar lástima, a hacer que creas que no la quieres, ha aprendido todo lo necesario para sacar de nosotros todo aquello que necesita y es terriblemente difícil no acceder. Verle feliz nos hace felices a nosotros y aunque sabemos que no es el camino ideal también es verdad que al fin y al cabo tiene todo el derecho a ser uno más pues eso es lo que debe ser desde el momento en el que lo adoptas ya que pasa a formar parte no humana de la família y nosotros tampoco somos perfectos.

  • VicentBorriana
    Posted at 11:51h, 26 enero Responder

    no me gusta cuando se habla sobre que si un gato es un gato o que si un gato no es un niño, etc.
    Todos tenemos muy claro que un gato es un gato y que en nada se parece a un niño pero hablamos de un ser vivo, un ser vivo que siente, que tiene hambre, sed, frio, que siente dolor, tristeza, alegría, un ser que es capa de comunicarse con nosotros y que lo hace aún a pesar de que muchas veces no los entendemos.
    Por lo tanto, si es un ser vivo que es capaz de sentir todas esas cosas como le vamos a negar un beso, un abrazo, un mimo, una caricia, un premio, un paseo aunque no tengamos ganas y también, por supuesto una regañina.
    A que no difiere en casi nada de la relación con un niño? todos los que amamos a las mascotas sabemos que no es un niño, lo tenemos claro pero lo que no podemos hacer es intentar tratarlos de otra forma porque esa es la forma, esa es la manera en la que los tenemos que tratar pero no porque nos creamos que es un niño, si no, porque los queremos y los amamos.

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